El poder de una página

Ventana abierta

El poder de una página

           

Para recordar: “Pero el centurión respondió y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; mas solamente di la palabra y mi criado quedará sano” (Mateo 8:8).

 

En cierta ocasión un hombre, quien tenía fama de ser una persona muy brava, se convirtió al cristianismo y sintió que cambió su temperamento, pero estaba un poco triste. Un amigo le preguntó la razón de su tristeza. El recién cristiano le contestó: “Lo que pasa es que mi perro se comió unas páginas de la Biblia…”. Y ¿cuál es el problema? ¡Compramos otra! No, mi preocupación es que mi perro feroz, se ponga manso y deje de cuidar mi casa. (Tomado del libro, Ventanas Abiertas).

Ese el poder que tienen las páginas de la Biblia, las palabras de Jesús y eso fue lo que reconoció el centurión romano, según texto inicial, porque vio en el Salvador una oportunidad y mostró que tenía fe. Todo esto y más, motivó a Cristo para usar su virtud y el siervo sanó.

Nuestras palabras, miradas, acciones, libros, medios, páginas web, tienen poder, pero incomparable con el poder de Dios o el que emana de la Biblia.

Allí es donde creemos, en un 50%, que tanto la fiscal General Luisa Ortega Díaz, por orden del presidente Maduro, están equivocados, culpando o están errados, para “solicitar el  bloqueo de la página web, Dólar Today en Venezuela” (elimpulso.com/nacionales, 26/01/17), creyendo que con ello van a cambiar (tapar) la mala administración de la nación.

 

La molestia que les da a los gobernantes de Venezuela, es que el mundo entero sepa que nuestra economía es un desastre, por los controles de cambio y precio, mientras las empresas no tiene dólares para funcionar. Como resultado, existe un dolar que llaman negro. Lo que hace Dolar Today es: Calcular el valor del peso Colombiano con respecto al dolar (A); como Colombia es el único país en aceptar bolívares, entonces hay una relación peso contra el bolívar (B). Entonces dividen cantidad de pesos que dio por cada dolar entre el bolívar que dio en el cambio colombiano; es decir, se divide  (A) entre (B), de ahí viene el valor del dolar que llaman negro.

El centurión romano no uso la prepotencia e investidura cuando se encontró con Jesús el Hijo de Dios, más bien se dirigió a Él con palabras de sumisión y respeto y dijo: “Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; mas solamente di la palabra y mi criado quedará sano”.

Muy parecido a la reverencia que mostró Juan el bautista y mencionó que no era digno de desatar sus sandalias (Mateo 3:11, 14). Años atrás, el rey David, escribió: “Él envió su palabra, los sanó y los libró de la muerte” (Salmos 107:20).

          Nuestros gobernantes hacen ver que una página web maneja la economía de este país y creemos que eso no es así, pero lo que sí es seguro, que la Palabra de Jesucristo tiene mucho poder. Por lo tanto, pidámosle a Él para que nos ayude a solucionar nuestros problemas y los de este golpeado país.

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